Viaje hacia la abundancia

El viaje hacia la abundancia

Hubo un momento en el pasado en el que todavía no era consciente de que la abundancia me rodeaba allá donde estuviera y de que mis sentidos simplemente no alcanzaban a percibirla y deleitarse con ella.

Pero un lugar en el mundo me la mostró sin rodeos.
Frente a mis ojos aparecieron frondosos bosques verdes en pleno otoño,
interminables lagos a los que mi vista sólo alcanzaba a ver una mínima parte,
playas repletas de piedras, a cual más ovalada y perfecta,
grandes colonias de focas salvajes,
aguas transparentes, casi inapreciables a la vista,
aguas azules turquesa debido al deshielo de los gélidos glaciares,
aguas blancas teñidas por el azufre,
aguas verde brillante debido al contacto de las algas con el calor de la tierra.

Nueva Zelanda son montañas y montañas salpicadas de cientos de ovejas.
NZ es gente amable con una sonrisa eterna en sus caras.
NZ es abundancia infinita.
El paraíso de las aves, que eligieron este lugar para vivir plenamente.
Porque ya lo dijo aquel señor: estamos en el paraíso. Y por eso la gente sonríe.

Y… ¿dónde está mi paraíso?
¿Dónde está el paraíso de esta sociedad?
A veces tenemos la brújula estropeada y perdemos el norte.

Sé cómo las aves de NZ, ¡O como las del mundo entero!
Con alas y energía para volar durante los kilómetros necesarios allá donde dicten tus necesidades.
Porque el mundo está lleno de infinitas posibilidades.
El mundo está lleno de experiencias, lugares y gente maravillosa, solo hay que acercarse a ello o simplemente saber verlo.

A veces nos crece un velo ante los ojos que no nos permite ver más allá de nuestro pequeño mundo.
Ese mundo un tanto hostil en el que el amor entre iguales a veces escasea, el estrés nos invade y en el que los humanos cada vez estamos más desconectados de nuestros verdaderos deseos y de la brújula que nos guía: nuestro interior, con el que tan poco contacto tenemos.
¡Del que huimos!

Lucha porque tu brújula funcione siempre, por mantener tu norte, tu esencia y como consecuencia tu vitalidad y tus ganas de vivir.
Porque merece la pena VIVIR LA VIDA.
Porque no hay nada más bonito que estar conectado con tus deseos.
Porque aunque a veces no lo queramos ver, las posibilidades son infinitas.
La vida es abundante, igual que en Nueva Zelanda. ¡O en cualquier parte del planeta!
El verla o no sólo depende de los ojos que la miren, aquí está la clave.

¿ves pocas posibilidades en tu vida? ¿solo ves limitaciones? ¿te conformas con lo que te ha tocado?

Es responsabilidad y decisión de cada uno elegir cómo la miramos y vivimos.

Para desarrollar la abundancia tienes que estar preparado para reconocerla. La abundancia es una forma de ver la vida, es dar las gracias por lo que tienes y ser consciente de las infinitas posibilidades a tu alcance, es pensar en grande y maravillarte con todo lo que te rodea.

Y tú, ¿Cómo miras la vida?
¿estás en tu paraíso?

¡Cuéntame!

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