La salud no es únicamente la ausencia de enfermedad, es un completo estado de bienestar y vitalidad,

Mi experiencia con los síntomas

La salud no es únicamente la ausencia de enfermedad, es un completo estado de bienestar y vitalidad, así lo reflejan las metodologías de la Biodescodificación® y la Bioneuroemoción®.

Mi experiencia con diferentes síntomas, unos más leves y otros crónicos, me llevó a poder comprobar como el trabajo emocional interior daba lugar a una mejora radical de mi salud. El mayor acierto fue dejar una puerta abierta hacia la posibilidad de sanación y hacia el camino de escucha al cuerpo, porque nos habla más de lo que pensamos y fue un placer aprender a escucharlo.

He podido entender que cada síntoma tiene su proceso de sanación emocional, incluso algunos de ellos se resisten tanto (porque todavía tienen mucho que enseñarte) que en ocasiones piensas que jamás podrás liberarte de ellos.

Encontrarme con todos mis síntomas ha significado un crecimiento personal muy grande, más del que nunca hubiera imaginado. No puedo decir que soy otra persona porque mentiría, siempre fui la persona que soy, pero teñida por lo que no era, por lo que no quería, por las culpas y lastres transgeneracionales. Pero cuando puedes entender tu historia y tus heridas, saber de dónde vienen, las piezas empiezan a colocarse.

No existen fórmulas mágicas, pero si puedo decirte que la conciencia es gran parte del trabajo y esta dará paso al cambio conductual, a la acción, porque sin acción no hay cambio.

Si tuviera que resumir mi experiencia y mi camino de sanación en pocas palabras serían: CONCIENCIA Y ACCIÓN.

Y no quiero transmitirte que sean procesos fáciles o difíciles, lo fácil o difícil lo determina la resistencia que tengas al cambio. A veces simplemente uno está más cómodo en la situación en la que está o no le compensa enfrentarse a la incomodidad que produce salir de tu zona de confort y… ¡no hay problema en ello!                                                                                                                                  

 Lo correcto es respetar y tratar con amor nuestro propio proceso y no culparnos jamás.

Si digo que mi camino ha sido fácil mentiría, pero sí es verdad que algunos síntomas han desaparecido solo con tomar conciencia, otros han tardado meses en menguar y desaparecer, incluso a día de hoy hay raíles (patrones mentales adquiridos) que de vez en cuando quieren despertarse pero el nivel de conciencia que se desarrolla es tan grande que hace que estos patrones cada día tengan menos y menos fuerza.

¡Sin duda ha merecido la pena el camino! Aunque en ocasiones estuviera a punto de tirar la toalla, porque aunque tenía grandes profesionales a mi lado a veces no sabía si realmente iba a merecer la pena poner mi vida “patas arriba” y abrir mis heridas, esta parte ha sido clave para sentirme como me siento hoy.

Además, a través de mi camino he aprendido que hay diferentes procesos a través de los cuales se llega al bienestar, procesos largos y cortos. Y de lo que más he aprendido es de las grandes resistencias que se generan con estos procesos.

Elegir el camino más fácil y quedarme en una realidad de la que era incómodo salir, no era una opción para mí porque si algo quería era ¡VIVIR!  

Vivir desde el sentido amplio de la palabra:

Los bonsáis viven, no podemos decir lo contrario, pero, ¿Cómo lo hacen? LIMITADOS, se adaptan a su entorno igual que nosotros lo hacemos cuando creemos estar limitados.

Y un árbol en pleno bosque, ¿Cómo crece? LIBRE Y CON TODA LA FUERZA DE SU NATURALEZA.

Obvio que todos queremos ser el árbol que está en pleno bosque, pero a veces nuestros actos van dirigidos a ser el bonsái que no tienen otra opción más que adaptarse.

¿Hay algún problema en ser un bonsái? ¡Ninguno! El único problema que hay es si serlo está en incoherencia con tus verdaderos deseos, aquí es donde empieza el malestar y la enfermedad, donde comenzaron mis síntomas.

Cuando tu alma ve la plenitud y tú empeñas en negar y resistirte a salir de tu zona de confort, porque a lo mejor hasta el día de hoy no sabes o no tienes costumbre de hacer las cosas de otra manera, empiezan el malestar emocional.

Mi salud se empezó a recuperar cuando recuperé mi brújula, mi esencia… y cuando perdí mi resistencia al cambio.

Y tú ¿también crees que la salud depende de algo más que la genética o el azar?

¿te atreves a mirar en tu interior para recuperar tu bienestar?

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