Adicciones: tabaco y alcohol

Adicciones: tabaco y alcohol

Podríamos hablar de muchas adicciones pero beber alcohol y fumar tabaco son dos de los hábitos más frecuentes y ni siquiera nos planteamos porqué los llevamos a cabo ya que están muy normalizados en nuestra sociedad.

Beber y fumar no está ni bien ni mal y me atrevo a decir que solo es un problema cuando existe una incoherencia interna con el hecho de hacerlo. Además, beber y fumar solo es una consecuencia de…, que debemos respetar y entender.

Muchas veces estas dos adicciones además generan culpa y juicio en la propia persona y se convierte en una doble incoherencia y malestar. Si algo debes hacer primero es soltar la culpa y el juicio hacia ti mismo y abrirte a la comprensión de la causa.

Beber alcohol:

  • Es una forma de recuperar y potenciar esa alegría que en un estado natural no logras conseguir.
  • Hace que el ego pierda fuerza y como consecuencia momentáneamente dejas de encontrar límites y tus creencias arraigadas se desvanecen.
  • Produce una disminución de la memoria y del recuerdo de los problemas diarios.

Fumar tabaco:

  • Al fumar inconscientemente te retiras o distancias de esa situación en la que te sientes apartado, invadido o tienes necesidad de evadirte. Te proporciona un respiro.
  • Te hace tomar distancia y enmascarar una emoción que no te gusta.
  • Te regala una sensación de calma que anhelas.
  • ¿Bebes para huir de una realidad que en cierto modo consideras inaceptable?
  • ¿Qué estado quieres conseguir con el alcohol que no consigues de manera natural?
  • ¿De qué tema emocional quieres liberarte aunque solo sea por unas horas?
  • ¿Fumas para compensar una situación que estás viendo o lo haces para evadirte y conseguir el relax que necesitas?

 Como ves hay intenciones positivas por las cuales fumas o bebes, de lo contrario no lo harías. Pero… hay una pieza clave en todo esto:

LA CAUSA

Porque esa intención positiva por la cual lo haces, nos indica claramente una falta de gestión emocional que además tiene su origen en la infancia.

Beber y fumar son carencias de vacío oral, se crea una necesidad que no fue saciada en la primera etapa de la infancia y que nos condiciona de por vida.                                                                                            

En la etapa oral (los primeros 18 meses de vida) cuando un bebé toma el alimento del pecho de su madre, no solo está recibiendo el alimento físico sino también el alimento emocional: la protección, la seguridad y la calma que necesita para cerrar esa etapa e ir formando una estructura de carácter sólida y sin carencias.

Si esta etapa no es completada con éxito se desarrollarán diferentes formas de saciar ese vacío oral. Aquí es donde suelen tener el origen estas adicciones.

Cada caso debe ser indagado desde el propio camino de la persona y desde la herencia transgeneracional.

El objetivo será: conocer la causa personal, poder adquirir las habilidades necesarias para gestionar la parte emocional, el reconocimiento y desarrollo de que esa protección, esa seguridad y esa calma puede formar parte de ti si así lo deseas.

Conoce como funcionan la Biodescodificación® y la Bioneuroemoción® para indagar en el ambiente emocional relacionado con cualquier tipo de adicción.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ir arriba